jueves, 22 de marzo de 2012

Antecedentes de la narrativa digital

El ser humano siempre ha tenido la necesidad de expresarse y comunicarse. Empezó utilizando imágenes y la lengua oral, transmitiendo así relatos de generación en generación. Con el tiempo la aparición de la escritura permitió que la comunicación se diera de manera asincrónica y que los relatos pudieran almacenarse en un espacio físico distinto de la memoria. 

Fue la aparición de la imprenta lo que permitió la difusión de conocimientos, ya que permitía copiar obras con rapidez y reducir así la inversión en tiempo que suponía copiar una obra de forma manual. Casi todas las obras  narrativas presentaban una secuencia lineal, donde se iban presentando los acontecimientos cronológicamente, respetando el esquema planteamiento+desarrollo+desenlace.

En el siglo XX aparecieron autores que rompieron esa secuencia lineal en sus publicaciones escritas, como "Rayuela" de Julio Cortázar que se puede leer de forma seguida o leyendo los capítulos desordenados. También aparecieron libros de literatura infantil y juvenil donde el lector podía elegir su propia historia, tras comenzar una lectura lineal que en cierto punto se bifurcaba al poder elegir distintas opciones para continuar la historia.

Otra de las novedades de el siglo XX fue la posibilidad de digitalizar los documentos y la aparición de programas informáticos que permitían editar historias incorporando distintos recursos audiovisuales. Lo que dio origen a la narrativa digital.

En la actualidad contamos con muy distintas formas de leer y crear relatos, muchos de ellos creados en entornos digitales. En ellos podremos realizar una lectura lineal o no, dependiendo de la obra y de las intenciones del autor. Existe todo un mundo de posibilidades que se pueden explorar y que nos permitirán nuevas formas de expresión y edición.